
Los grabados (petroglifos) se encuentran en el área de los Raudales de Atures en el río Orinoco, y tienen alrededor de 2.000 años de antigüedad. Los petroglifos incluyen representaciones de animales, humanos y ritos culturales
El mapeo se ha logrado con la ayuda de drones, debido a que algunos de los petroglifos se encuentran en áreas inaccesibles. "Los Raudales de Atures son una zona de convergencia étnica, lingüística y cultural. Los motivos documentados aquí muestran similitudes con otros sitios de arte rupestre de Brasil, Colombia y otros lugares más lejanos", dijo el doctor Philip Riris, uno de los autores del estudio.
"Este es uno de los primeros estudios que muestran el alcance y la profundidad de las conexiones culturales con otras áreas del norte de América del Sur en tiempos precolombinos y coloniales", agregó. Si bien estos grabados rupestres se han estudiado anteriormente, esta es la investigación más detallada que se ha hecho hasta el momento, por lo que sus autores esperan obtener más información sobre el contexto arqueológico y etnográfico de los petroglifos.