Australia está
incrédula ante el peor caso de incesto recordado en su historia: se ha ido
sucediendo a lo largo de cuatro generaciones de la misma familia.
En lo que ya se conoce como the “incest farm”, o “la granja del incesto”, la Justicia australiana acaba de revelar el macabro hallazgo de una docena de niños prácticamante en situación de abandono, algunos de ellos con deformidades y discapacidades.
Todo sucedió
en las colinas de una tranquila zona rural cerca de una comunidad agrícola
enclavada en un valle al suroeste de Sídney y pasó desapercibido para los 2.000
habitantes de la región del estado de Nueva Gales del Sur.
El caso se descubrió cuando las autoridades fueron alertadas de que un grupo de
niños no asistía a la escuela y vivían en las colinas, momento a partir del
cual las investigaciones les llevaron a un caso de incesto intergeneracional.
Hace tan sólo un año las autoridades descubrían el secreto de la «familia Colt» —nombre falso— y esta misma semana saltaba a los medios después de que el juzgado del estado de Nueva Gales del Sur publicara las medidas adoptadas para retirar la custodia de los menores involucrados a sus progenitores. En total, se trata de doce niños.
La familia,
que vivía en caravanas, tiendas de campaña y miserables cobertizos cerca de una
comunidad agrícola al suroeste de Sidney, estaba formada por 40 personas.
Durante el intervalo de tiempo en el que se reproducen cuatro generaciones, la
familia ha vivido teniendo relaciones sexuales entre sí.
Todos descienden de los mismos tatarabuelos, que eran hermanos. Una tradición que han perpetuado y que se han preocupado de mantener en secreto, viajando de un estado a otro para evitar que descubrieran sus prácticas.
Informa «The Telegraph», de los doce niños —con edades de entre 5 y 16 años—, once tenían padres relacionados. Uno de los menores llegó a explicar que tanto a él como a sus hermanos les explicaron que nunca dijeran que su padre era su abuelo
Los niños pertenecían a cinco madres diferentes, incluyendo tres hermanas de diferentes edades, que se acostaron con su hermano. A causa del incesto, según los informes, algunos de los niños encontrados muestran deformidades físicas.
Se determinó que los niños no son capaces de hablar de forma inteligible o tienen signos de retraso en su desarrollo, así como problemas en los sentidos auditivo y visual. Según recogen los medios de comunicación internacionales, algunos menores «eran incapaces de utilizar un cepillo de dientes, papel higiénico o lavarse».
"Toda la evidencia apunta a una relación incestuosa intrageneracional y de abuso sexual intrafamiliar incuestionameble”, reza el fallo de una Corte de Menores que trató el caso. Las autoridades no han informado el nombre de las víctimas ni el lugar donde se encuentra el campamento, aunque se entiende que es en el sur de Australia.
Algunos de los chicos eran analfabetos, otros tenían algun tipo de escolaridad esporádica. Y según los documentos de la corte, estaban retrasados en su desarrollo o estaban congnitivamentea afectados. Siete chicos en total “no podían hablar claramente”.
Debido a la seriedad del caso, la Corte de Menores tomó una medida inusual al publicar su fallo diciendo que “no existe la posiblidad real de devolver a ninguno de los chicos a sus padres”. Y ordenó que parmanezcan al cuidado del Estado hasta la edad de 18 años.