Emma Orbach, graduada en Oxford decidió vivir como una "hobbit" en el bosque

No es raro que, en medio del estrés diario del trabajo, la escuela o hasta de la familia,
todos hayamos pensado alguna vez en huir de la ciudad y escapar al bosque a tener una vida más simple y natural. Pues para Emma Orbach, de Gales, es una realidad.

Ella decidió que abandonaría su antigua vida, dejaría todo atrás y se iría a vivir en la naturaleza. Emma Orbach, de Gales, lleva casi 20 años viviendo en el bosque dentro de una cabaña de barro y madera que ella misma construyó en 1999.

En un camino destartalado en el oeste rural de Gales. La carretera más cercana está a unos 15 minutos a pie. Pero la cabaña no está solo hecha de barro:  


“Se trata básicamente de barro mezclado con caca de caballo. Las paredes están hechas de paja, y luego recubiertas con mi receta secreta de yeso. La caca de caballo hace que la mezcla quede muy suave. Me gustó ponerla con mis propias manos, aunque huele muy fuerte hasta que se seca”, cuenta Emma.


La cabaña, que mide unos 4 metros de lado a lado, no tiene electricidad ni agua corriente. ¿Pero qué motivo llevaría a alguien a vivir de una forma tan incómoda, en muchos aspectos? Lo que pretende Emma con esta extraordinaria vivienda es causar el menor impacto posible en el medioambiente. 

Para ello la mujer de 64 años prescinde de las comodidades de cualquier hogar moderno: su inodoro está en un claro del bosque y consiste en un asiento colocado sobre una gran caja de madera donde van la hierba, serrín y desechos humanos. Todo esto se convierte en abono. “El sistema de alcantarillado implica no responsabilizarse de los propios desechos. Tiras de la cisterna y acabas contaminando las aguas”, explica la mujer.

Armó una pequeña granja de donde obtiene alimentos y cría diversos animales incluyendo caballos para su transporte. En su hogar, al que llamó Tir Ysbrydol (Espíritu de la tierra, en galés). 



Lleva una vida independiente: Emma recoge leña para su hogar ecológico que carece de electricidad y agua corriente Sus quehaceres diarios consisten en cuidar su huerto y recoger frutas, cuidar sus tres cabras, siete gallinas y dos caballos y cortar leña.

Obtiene el agua potable de un arroyo cercano y rara vez se aventura a las tiendas a comprar golosinas como arroz y chocolate. Sus noches las pasa en el brillo de su estufa, cocinando su cena y tocando música con su arpa celta. 

La vegetariana luego se retira a su colchón relleno de lana y fundas de lana alrededor de las 7:30 p.m. La Sra. Orbach dijo: 

"Así es como quiero vivir. Este estilo de vida me hace sentir realmente feliz y en paz y este es mi hogar ideal ''.

Prácticamente es una mujer independiente y autosustentable. Emma no es para nada antisocial; no huyó de la gente, sino de las luces, el tráfico, la contaminación y los problemas diarios de la vida citadina. Es así que, gracias a su nueva vida, ha encontrado en la naturaleza el gusto por lo simple, lo sencillo, la oscuridad y lo natural. 

Emma vive bajo el sol, las estrellas la acompañan por las noches. La tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre. Si realmente amas la naturaleza, encontrarás la belleza en todas partes.



En un mundo donde la tecnología impera en todos los hogares y la competitividad hace que cada vez perdamos la autonomía en nuestra vida, esta mujer inglesa decide abandonar su vida en sociedad para huir del estrés y encontrarse a sí misma en una pequeña casa en medio de un bosque.

Pero no creas que se trata de una ermitaña, Emma decidió huir de la ciudad para encontrar la tranquilidad que necesitaba. Recibe turistas en su cabaña, que también es un centro de curación y retiro, donde la calefacción es con leña y la música de fondo lo provee su vieja arpa celta.

Orbach no acepta nada de tecnología en su cabaña, ni sus turistas o sus dos hijos que la visitan de vez en cuando pueden llevar móviles o portátiles.



Aunque pueda sorprender, Emma sigue pagando impuestos por su vivienda, obviamente del nivel más bajo (unas 50 libras a la semana). Emma cubre sus gastos con un pequeño negocio de “sanación y retiro espiritual”, ya que su gran pasión es la terapia con cristales, las leyendas celtas y todo lo sobrenatural.

Ella incluso dice que “las hadas viven en la cabaña con ella”. Aunque a muchos pueda parecerle excéntrica, un hobbit, como la han llamado, o incluso loca, lo cierto es que la forma de vida de Emma es muy valiente y comprometida con el planeta.


Vía:  Dixitv.co/     Bles.com/mins/   Yogui.co